O, por vez primera agradecí estar desempleada.
Resulta que mis padres tuvieron la oportunidad de ir a Europa hace un par de semanas, sólo harían tres paradas, Málaga, Madrid y Londres. Al segundo día en esa ciudad la mamá enfermó y tuvo que ser llevada de emergencia al
Queen Elizabeth Hospital, vómito, mareos, desmayos, dolor de cabeza, después de varios análisis, rayos x y tomografías, el resultado fue una meningitis viral, por la que tendría que permanecer cinco días ahí. Aunque la situación en sí fue súper estresante hasta para quienes no estábamos por allá, el realizar cambios de vuelos y conseguir nuevo hospedaje cercano al hospital, no se comparó con el constante pensamiento de cuánto iba a costar la hospitalización, los medicamentos y demás exámenes, aunque siendo la salud de ella no nos importaba, sólo entréguenla bien porfa, pero, sinceramente, sí pensábamos en cómo íbamos a pagar la enorme cifra que seguro saldría.
Al tercer día que ella estuvo en el hospital el papá fue a la
Embajada de México en el Reino Unido y ¡vaya que ayudaron! La muy amable cónsul se comunicó con la administración del hotel, tengo que destacar que aunque mis padres son médicos, el manejo del idioma inglés de ambos es mmm... bueno, casi nulo, así que la cónsul llamó y acordó que, dado que podría tratarse de una enfermedad causada por una bacteria o virus era importante que se tomara como de cuidado de la salud pública, o sea, no querían que nadie ande infectando a los demás, lógico, no? Aunque a veces en nuestro país parecen no entenderlo.
Así que gracias a las buenas políticas de salud pública y el buen uso que se le da a los impuestos de la población inglesa, todo, TODO, fue gratis, estancia en el hospital, comidas, exámenes, atención médica, análisis y medicamentos, todo. Estoy harto impresionada y agradecida.
En este momento la mamá ya está en casa y aunque todavía debe estar en reposo y tener cuidados especiales ya está aquí. Y como ya la tengo al lado y estoy relajada, puedo decir que somos afortundados. No sólo porque ella está bien, porque fue tratada por excelentes médicos, el hospital le brindó un gran servicio y todo fue sin costo alguno, sino también porque no cualquiera puede presumir de conocer esa parte de Londres, sus hospitales y servicios, no está bueno, pero es importante. Olga lo puso perfectamente en palabras, "una aventura transcontinental, venga y disfrute del confort que sólo nuestros nosocomios pueden ofrecer".
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PD. Ah sí, de haber estado con empleo no habría podido ayudarle al papá a arreglar el alojamiento, los aviones y demás.